11 ene. 2017

La sombra de GH 17 oscurece GH VIP 5

Hoy quiero compartir una reflexión con vosotros sobre un factor que puede estar oscureciendo los resultados de audiencia de GH VIP 5, pues es absurdo ocultar la realidad de que no están siendo buenos para sorpresa de muchos, y es que pienso que la sombra de Gran Hermano 17 es alargada y está oscureciendo una edición que podría brillar mucho más de lo que lo está haciendo este VIP.

Aunque tengo que partir diciendo que GH VIP no es Gran Hermano, aclaración que suelo hacer a menudo porque verdaderamente los entiendo como dos realities distintos y que a mí no me despiertan la misma pasión (tengo mucho más por el GH natural), pero cierto es que el VIP es una consecuencia de GH y tienen ciertos nexos de unión en su desarrollo que los enlaza a una misma idea.

El hartazgo de Gran Hermano es una sensación que he palpado en redes con GH 17. Yo mismo hablé de algo fatal con el final de la anterior edición: Alivio. Me alivió que llegase el final, lo necesitaba. Fue una edición repleta de errores que ha llevado a mucha gente a catalogarla como la peor edición de la historia del formato, siendo avalada esta teoría por los peores datos de audiencia cosechados por el concurso, a pesar de que personalmente considero que el casting no fue de los peores que hemos visto en esa casa pero sí estoy convencido de que fue la edición peor gestionada por parte de todo el equipo que la realizaba, tanto delante como detrás de cámaras.

Así como en cualquier negocio, como podríamos hablar de una tiendecita de barrio, la fama te la creas tú mismo con los clientes y después se extiende por el boca a boca. Si haces un mal trabajo, posteriormente deberás trabajar el doble o el triple para rescatar a esos clientes perdidos que ya no van a tu tienda y, por tanto, aunque ahora hayas mejorado la calidad de tus productos ellos ya no están interesados en ir a comprarlos. Conozco a varias personas de mi entorno más cercano, que seguían con mucha pasión este formato, que han decidido dejar de verlo de forma radical. Quizás no son enfermos de Gran Hermano como somos muchos de nosotros que lo vemos pase lo que pase, pero no todo el mundo es así de incondicional. Les he preguntado directamente por qué no lo ven y los argumentos que más me repiten cuando me hablan es el aburrimiento, me dicen que siempre es lo mismo, aseguran que se sienten engañados por el programa y coinciden en que la esencia se ha perdido. Obviamente no he hecho una encuesta nacional, pero sí que algunos familiares y amigos que eran seguidores de GH me han comentado esto y he notado en ellos mucha decepción al explicármelo.

Con el final de GH 15 nos quedamos con un muy buen sabor de boca y aunque el 16 tuvo sus errores pero también nos hizo disfrutar muchísimo. Eso nos hacía quedarnos con hambre de Gran Hermano. Queríamos más. El 17 nos ha dejado saciados, incluso a mucha gente no le ha permitido hacer una buena digestión, por lo que no quieren seguir comiendo aunque el postre visualmente sea el más apetitoso del mundo. No les entra más y tienen miedo a probarlo porque desconfían de los cocineros.

Por todo esto hablo de que tengo la sensación de que la sombra de GH 17 es alargada y está oscureciendo GH VIP 5, a pesar de las alabanzas que ha tenido por parte de las redes sociales en su arranque. Pocas veces he visto tanto positivismo rodeando un estreno, pero hay gente que no le ha dado la oportunidad, ha preferido no verlo, y lo argumentan con una lógica aplastante difícil de rebatir.

Y aunque el estreno fue bueno, el listón no sólo hay que mantenerlo sino que hay que subirlo. Como decía antes, el trabajo del equipo debe triplicarse para rescatar a esos clientes perdidos. Y desde mi punto de vista, no creo que sea una buena estrategia dedicar una gala a que los concursantes decoren magdalenas, porque así como felicité al equipo por el brillante estreno de esta edición pues tengo que decir que lo de anoche fue un auténtico despropósito al que todavía estoy tratando de encontrarle algo de sentido. Los que nos tragamos la gala entera nos merecemos, al menos, una piruleta. Un muffin no, porque ya acabamos de ellos hasta arriba.

Se supone que tenemos que tragarnos como un gran reclamo la entrada de Terelu Campos en la casa, cuando a mí me parece más que innecesaria su presencia. El casting es bueno y no tenía que entrar nadie a darle vida a la convivencia ni a ser un reclamo para el espectador, robando así el protagonismo a los que deben tenerlo, los concursantes. Aunque ahora tampoco se sabe si Terelu, tras pasar un tiempo indeterminado dentro de la casa, vaya a convertirse en uno más. A mí el dejar las cosas de esta forma en el aire me parece un cachondeo, una auténtica tomadura de pelo. El espectador tiene que estar informado y si alguien entra en la casa debe hacerlo con unas normas definidas y que sepamos el rol que ejerce su presencia, pero no entrar a la carta, con barra libre de estancia y concursando según le interese. Si se entra es con todas las consecuencias y dejando las cosas claras desde el principio.

Por otra parte, parece que nos tienen que meter con calzador el universo ‘Sálvame’, cuando es algo de lo que muchos de los espectadores renegamos al ver aparecer en el reality temas que no corresponde tratar en él. Es más, de hecho pienso que el reto principal que tiene Toño Sanchís como concursante, para ser comprado por el espectador, es conseguir que hablemos de él como Toño por sus actos dentro de la casa, sin que exista la necesidad de mencionar a Belén Esteban en cada debate que surja con respecto a su paso por el VIP. Pero claro, parece que lo ideal es meter a Terelu para que todo tenga más sentido y poner el foco en asuntos que nada tienen que ver con la convivencia…

Y bueno, si esto no fuese suficiente, sólo nos queda hablar del plantel de colaboradores sentados en plató quienes, por supuesto, realizan un análisis profundo e interesante sobre los hechos más relevantes del concurso y que, sin duda, se han empapado de cada una de las tramas y no tienen ningún tipo de vinculación con este universo salvamita que recibimos con tanto agrado… Yo aún estoy asombrado con el nivel de estudio que se aprecia en los brutales y brillantes argumentos que comparte la ganadora de la anterior edición del VIP, del tipo: “Las broncas empezarán con las nominaciones, a no ser que hoy pase algo o mañana pase algo”. Increíble, de verdad. Sorprendente. Nótese la ironía.

En fin… mucha suerte. Y os la deseo a vosotros como espectadores porque lo del equipo es cuestión de trabajo.

1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo. La primer gala estuvo bien, pero la gala de ayer fue tan forzada, tan lenta, tan aburrida. Dedicarle a toda una gala el tema de las magdalenas en el año 2017 me pareció por lo menos ingenuo. La presencia de personas del exterior tan pronto es innecesario. Que nos introduzcan a Salvame y sus personajes a presión ya cansa, el nivel de los opinaron en la gala, donde lo único que querían era sobresalir, también aburre. Ni quiero imaginar el nivel de los debates lo que será... Pero si sigue la linea de los "famosos peleandose entre sí" no creo qu elo vea. Es una pena, pero nos sacan las ganas de ver nuestro programa favorito.

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